viernes, 13 de septiembre de 2019
comunicar es traducir
Lo digo con énfasis: la comunicación es una traducción. Alguien como Malcom Gladwell escribió un libro llamado "Hablar con extraños" donde se muestra la dificultad de comunicarnos genuinamente con los demás. Digo entonces que "traducir" las palabras, los gestos, las miradas, las posturas, sentimientos y emociones de otra persona es un proceso de una incalculable perfección para el cual no tenemos las habilidades necesarias y es por ello que solemos perder lo que en verdad quieren decirnos.
personas como burbujas
Se me ocurre que hay personas que son como una burbuja: encerradas en sí mismas, viven cómodas adentro, no se conectan con el exterior y miran hacia afuera lo que pasa. De repente les llega el pinchazo de un extraño y, como son tan frágiles, se vuelven pedazos.
¿Será posible pensar que así también existen ciertas comunidades o regiones empecinadas a vivir dentro de sí mismas, temerosas de los cambios, y asustadas cuando perciben la presencia de un bello ramo de rosas rojas porque con ellas vienen también unas espinas letales?
¿Será posible pensar que así también existen ciertas comunidades o regiones empecinadas a vivir dentro de sí mismas, temerosas de los cambios, y asustadas cuando perciben la presencia de un bello ramo de rosas rojas porque con ellas vienen también unas espinas letales?
lunes, 9 de septiembre de 2019
el ejemplo lo es todo
Nunca es inapropiado traer una historia sobre la ética que pueda servir para ocuparse de ella. Proviene de un blog europeo que desconozco pero creo que vale la pena darla a conocer.
Un padre decidió
llevar a sus hijos al circo. Al llegar a la taquilla, pregunta:
--“Hola, ¿cuánto
cuesta la entrada?”
El vendedor
responde:
--“Treinta euros
para los adultos y veinte para los niños de 7 a 14 años. Los niños hasta 6 años
no pagan. ¿Cuántos años tienen?”
Y el padre
responde:
--“El menor tiene 3
años y el mayor 7 años”
Con una sonrisa maliciosa el chico de la taquilla dice:
--“Si usted hubiese
dicho que el mayor tiene 6 años, yo no me hubiese dado cuenta, y usted se
ahorraría veinte euros”.
Y el padre
responde:
--"Es verdad,
puede que usted no se hubiese dado cuenta, pero mis hijos sabrían que mentí
para obtener una ventaja y el recuerdo de esta tarde no sería el circo; en
realidad sería terrible para su aprendizaje e insertaría en sus mentes el error
de que hay que mentir y robar para tener la oportunidad que ya tenemos."
Y
finalizó diciendo: --"La verdad no
tiene precio. Hoy dejo de ahorrar veinte euros, que no me pertenecían por
derecho, pero he ganado mucho más: gano la gracia de que mis hijos sepan la
importancia de decir la verdad, pues yo soy su ejemplo en ese instante".
El
taquillero permaneció mudo: también él tendría una tarde especial para recordar.
El ejemplo enseña. El ejemplo lo es todo.
viernes, 6 de septiembre de 2019
no me arrepiento
Una de las ultimas confesiones de mi amigo Jorge Valencia Jaramillo se la dio al periodista Oscar Dominguez hace unos días. En ella reconoció: “No me arrepiento, NO, no me arrepiento de haber amado a
aquella mujer. Si,
no me arrepiento. Y, SI, lloro por esa mujer. Y es
claro, infinitamente claro, que seré el más melancólico de todos los muertos, de
todos los cementerios de este mundo”.
los aventureros del blog
jueves, 5 de septiembre de 2019
el dragón
Dado que no sabía de su existencia, de repente Carolina se
encontró en un pasadizo al famoso dragón con los labios leporinos. Lo miró de soslayo
y siguió su camino.
sábado, 31 de agosto de 2019
lo asertivo
Me ha llamado la atención esta cita de Luca
Prodan (si es un cantante nunca lo he escuchado) del grupo Sumo: “No sé lo que
quiero, pero lo quiero ya”. Es perentoria, proactiva, asertiva –-la más difícil
comunicación del momento. Vale la pena.
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