martes, 23 de abril de 2019

la propensión a la mediocridad


Esta semana santa la he dedicado en parte a la lectura de la biografía de algunos personajes de la historia que, a través de sus realizaciones nos han contado la clase de dedicación y de energías que ellos ponían en las empresas que organizaban. Leyendo los detalles de muchas de esas personas excepcionales que suelen reconocerse como líderes de una sociedad, me di cuenta de que la mayor y la más importante de sus virtudes es la perseverancia en su oficio, en su tarea, en su profesión. 
Por cierto en algún momento percibí que la perseverancia es un atributo positivo que ofrece muchas satisfacciones, en tanto que la terquedad es una sombra negativa y no pocas veces un obstáculo que se atraviesa en las realizaciones propias o en las de terceros.
Fue navegando en esas reflexiones cuando caí en cuenta de otra situación de la realidad cotidiana: hay otras personas que disfrutan haciendo muchas cosas a la vez, como picaflores que van de allí para allá asumiendo responsabilidades, dejando huellas interesantes en algunos casos, y permitiendo que su figura aparezca en varios sitios a la vez. Cambian de metas, cambian de intereses, cambian de oficio, son muy serviciales, las aman por su dedicación y conservan una gama muy amplia de admiradores y amigos.
En definitiva se me ocurre que es tal la variedad de opciones que ellas ofrecen, y el tiempo tan corto que pueden dedicarle a las muchas posibilidades con las que juega, que estas personas están condenadas a la mediocridad. Encontré que el nombre preciso de este comportamiento y es el de la propensión a la mediocridad: porque esta tendencia de abarcar muchas situaciones, de estar en todas partes, no le permite a su poseedor ser excelente en ninguna y más bien ser un transeúnte temporal de todas las oportunidades que le ofrece la vida.
Su realización personal se posterga cada día, en medio de la admiración de sus más cercanos, pero una muy privada e íntima insatisfacción parece que lo corroe todos los días.

sábado, 20 de abril de 2019

ultimo del notario molina


La Crónica. Diciembre 23, 2010/Columna del Notario Molina
Para el final del año, me ha pedido el notario Molina que reconstruya algunos episodios y conversaciones que tuvimos y que, por alguna razón, no se dejaron transcritas en la columna. Cumplo entonces con su deseo de extractar algunas expresiones y dichos del notario que he venido guardando con notorio interés y, sin que él lo apruebe del todo, se diría que son aportaciones con alguna singularidad.

Como se sigue insistiendo en tener un icono quindiano, el notario apuntaba. "Se han nominado algunos íconos: el poporo, la palma de cerca, el cacique Calarcá, el camino del Quindío, el silletero, el Willys, el farallón de Peñas Blancas, la moneda de diez centavos, el tesoro quimbaya, el mariposario, la yuca chirosa, y el plátano hartón.. Pero no puede olvidarse que en gastronomía nada sustituye al "sudao quindiano" que venía con el fiambre de los arrieros.

Hablando de ciertas personas que suelen ver conexiones informativas donde no las hay, me dijo un día: "esa enfermedad de inventar una situación como derivada de otra que no se le parece en nada, se llama apofemia. Mucho cuidado con los apofenicos porque te ven saliendo por casualidad de una cafetería, al mismo tiempo que sale una chica, e inmediatamente se inventan la mala intención".

Otra vez dijo: "aquí en el Quindío los rectores universitarios no han aprendido a distinguir entre la educación bruta y la educación neta. La educación bruta se compone de currículos universitarios llenos de costuras, de materias que muy poco aportan a la carrera, puros rellenos para cumplir los requisitos de los diez semestres. La educación neta es la tecnológica, que enseña lo que debe hacerse y pone al egresado en las puertas de empleos útiles para la sociedad. La de la von Humboldt, para no ir más lejos". Y añadía: ¿cuándo se va a renovar el U5 con las nueve universidades que aquí existen?

Hablando de economía, aseveraba: "Si uno les pregunta a los economistas locales a cual escuela económica pertenecen, se quedan sorprendidos. Los más listos preguntan por ellas y cuando se les dice por ejemplo que una escuela es la de Friedman, distinta de la de Stiglitz, otra es la de Rosa Luxemburgo, una más la de Perry Anderson, y otra la de von Mises, se quedan viendo un chispero. Pues resulta que a partir de estas escuelas hasta se puede identificar el economista de derechas y el de izquierdas, y por eso estamos tan mal en la justicia social quindiana".

Hablando del tesoro quimbaya, uno de sus temas preferidos, decía: "Nuestros académicos de historia están encartados porque no pueden demandar a la Corona española para pedir el regreso del tesoro. Resulta que el presidente culipronto que lo regaló incurrió en un delito que se llama peculado, y no hay ningún abogado en este país que se atreva a dar ese paso porque necesitaría la coadyuvancia de un gobierno colombiano que no pelea ni con los Holguines ni con España".

Con respecto a las calamidades y lluvias de estos meses, me dijo: "El desastre climático nos da la razón a quienes creemos en la reforestación, el cuidado del ambiente, las riquezas naturales de nuestra región. La ecología es nuestra mayor oportunidad para exportar paisaje e importar turistas. No dejemos morir la gallina de los huevos de oro en manos de los depredadores, empezando por los burócratas".

los maquiavelicos


No existe, en la historia de las ideas políticas, un personaje de mayor fascinación que Maquiavelo. Procedente de una familia noble de Florencia, vivió entre 1469 y 1527, y produjo una escasa pero importante obra literaria que marca una época por la forma cínica como percibe los hechos de la familia de los Médicis.
Su obra principal, El Príncipe, expresaba, con mucha convicción y alto grado de oportunismo, los consejos que debe seguir un gobernante para mantenerse en el trono y conservar el gobierno.  Los maquiavélicos de hoy, que los hay por centenares, suelen aplicar algunos consejos del florentino. Por ejemplo, así son los maquiavélicos:
--Si usted respeta las reglas ellos, los maquiavélicos, no.
--Ellos explotan cualquier debilidad que usted exhiba.
--Ellos se permiten mentir descaradamente y más tarde negar que mintieron; o decir que los interpretaron inadecuadamente.
--No son deshonestos, ni asaltan bancos, ni evaden mas impuestos que los demás, pero tratan de beneficiarse de cualquier situación dentro de los márgenes legales.
Esas son las conductas de estos personajes...y puede estar alguno de ellos a su lado.

el ingenio al ataque


En un colegio de élite estaba ocurriendo una situación inusitada: alumnas que usaban lápiz labial, todos los días besaban el espejo y remover las marcas de lápiz labial era todo un problema. El director estaba bastante molesto, porque el celador tenía un trabajo enorme para limpiar el espejo al final del día. Pero, como siempre, en la tarde siguiente, nuevamente estaban las mismas marcas de lápiz labial...Un día el director juntó al bando de alumnas en el baño y les explico pacientemente que era muy complicado limpiar el espejo con todas aquellas marcas que ellas hacían. Fue una oratoria que duró una hora. Al día siguiente las marcas de lápiz labial en el baño reaparecieron...Al otro día, el director junto nuevamente al bando de alumnas pero esta vez con el celador presente en el baño y pidió al celador que demostrara la dificultad del trabajo de limpieza. El celador inmediatamente agarró un paño, lo mojo en el agua del inodoro y lo paso en el espejo. Nunca más aparecieron las marcas en el espejo!



martes, 26 de marzo de 2019

Españoles en América

Una cita interesante de Hector Aguilar Camin en el blog de la revista Nexos (25 marzo 2019): "La gran migración española a tierras americanas no se dio, como puede pensarse, durante la época colonial, sino en los siglos XIX y XX. Entre 1492 y 1821, pasaron a las posesiones de ultramar sólo 500 mil españoles. Entre 1880 y 1930, en cambio, zarparon de la península a “hacer la América”, 3.3 millones de españoles. La guerra civil explulsó a 30 mil exiliados, de los cuales 20 mil llegaron a México. Entre 1946 y 1959, la migración fue de 500 mil y de ahí en adelante, poco significativa. Carlos Martínez Shaw: “El paso a América” en El País internacional, Lunes 5 de abril de 1993. Martínez Shaw reseña el libro Historia general de la migración española a Iberoamérica. Historia 16. Madrid, 1992. 2 vols. XXVI + 732 y 550 páginas.

miércoles, 20 de marzo de 2019

pies planos


Una fórmula providencial para desembarazarse de un impertinente aspirante a locutor sin futuro alguno la  dio un día Gabriel Muñoz a Juan Harvey Caicedo, examinador de los aspirantes por encargo del Ministerio de Comunicaciones: “Dile, sencillamente, que no sirve para nuestro oficio  porque tiene los pies planos”.

martes, 19 de marzo de 2019

carta sobre el liderazgo


Doctora
CECILIA LOPEZ
El Tiempo
Bogotá
Apreciada amiga Cecilia,
Su columna del domingo pasado en El Tiempo trae una importante reflexión sobre el liderazgo en Colombia que no quisiéramos pasar por alto. Fruto de mis experiencias como consultor de organizaciones, vemos propicio el momento para abrir las puertas a nuevas reflexiones en torno a tan significativo tema.
El concepto del liderazgo no ha cambiado demasiado pero algunas condiciones del mundo moderno le han dado una dimensión adicional: la influencia de las redes sociales y la globalización, entre otras cosas, de alguna manera modifican mucho su comprensión. Pero la esencia del liderazgo sigue siendo la misma, si nos atenemos a la definición sencilla y práctica de que líder es el que domina el arte de la inclusión.
Dicho concepto, abierto e interactivo, está muy distorsionado entre nosotros: presumimos que cuando la gente habla de su deseo de ser líder lo que está esperando recibir son más privilegios, más capacidad de manipulación y nada de responsabilidades. Por eso tenemos más jefes excluyentes que líderes participativos.
El líder político por el cual usted quiere abogar para los próximos tiempos, es una incógnita: está enfrentado a considerar un mundo confuso, una población cada vez más representativa, una economía menos regional que mundial, unos medios de comunicación cada vez más activos y diversas emergencias con el medio ambiente, principalmente. El antiguo concepto de los liderazgos autoritarios y demócratas, con los cuales se construían las ideologías de derecha e izquierda, están fuera de onda: ya sabemos que dichas nociones están revaluadas porque hoy se confunden en una franja de centro que tampoco está definida del todo —como lo vemos cuando examinamos, por ejemplo, las ideas de Jeremy Corbyn o Bernie Sanders, para solo citar a estos dos anglosajones.
La globalización, dicho muchas veces, acabó con la derecha y con la izquierda porque contaminó a los partidos de sus propensiones al mercado, por una parte; y de hacerlos mirar hacia los menesterosos en la búsqueda de formas de igualdad que antes no se debatían, por otra. Un liberal colombiano no está muy lejos de los conservadores, excepto en detalles relacionados con la religión o la identidad de género; de resto hay que raspar muy meticulosamente para hallar una diferencia sustancial entre unos y otros.
En consecuencia, la política, al decir de Feyman, es como una cebolla llena de capas y será inevitable que acabemos frustrados al observar la complejidad de las mismas. Es esta la razón por la cual la exigencia de un liderazgo en política es mucho más difícil y múltiple al punto en que sus requerimientos sobrepasan en mucho las nociones principales de la administración de empresas, donde la ética es menos exigente y comprometedora.
Y como si fuera poco, se está hablando de los líderes sociales y tampoco sabemos qué clase de personas son ellos y de qué manera manejan los problemas sociales: ¿actúa el dirigente analizando los problemas solo desde el punto de vista tradicional de la causa-efecto, o en cambio procede con un método más sistémico que abarque todas las diferentes situaciones de esos mismos problemas? En la respuesta a esta inquietud encontraremos al líder que trabaja en función de orientar y resolver dificultades, o el que solamente desea centrarse en el corto plazo, en la confrontación en detrimento de la cohesión social y a un paso nada más de las viejas y malas costumbres políticas.
Reciba un cordial saludo,
Jaime Lopera Gutiérrez
Armenia, marzo 2019