sábado, 9 de febrero de 2019
confesión tardía
Ahora me doy cuenta que comenzar la aventura de un blog sin la mínima experiencia, sin las virtudes para conocer sus regates, deja la sensación inicial de entrar en una gruta medio iluminada en cuyas paredes se mecen las sombras de la incertidumbre. Pero por lo menos sé que será posible. Nadie puede morir en un intento como este, y la posibilidad de ir a lo nouveau aún puede ser franqueable a nuestros años.
jueves, 31 de enero de 2019
la generosidad
Pude por fin escribirle a mi amigo Mario este corto mensaje: tropecé con tu escrito
sobre Alberto Ruy Sanchez y quedé muy tocado con esta frase: “De
muchas formas, nos ha demostrado que la generosidad también es un nombre de la
belleza”. La belleza está en tantas partes que no solemos verla; pasa a nuestro lado y a menudo no la vemos, eso es claro.
Narciso
Rogelio pensaba
que estaba muy enamorado de alguien. Pero, en un momento dado, se dio cuenta
que llevaba más de veinte minutos mirándose en el espejo.
terremoto
Un poema de Quim López
El dolor se maduró abajo
muy abajo:
en ese lugar
congelado y
sólido
donde no
llega ni la mirada de Dios.
Luego llegó como fuerza bruta
bajo el
soplo de una necedad.
Fuimos --en el breve instante
de un
relámpago obsesivo--
testigos de
una pasión
irreparable.
martes, 22 de enero de 2019
aversión a los pobres
La voz aporofobia ha sido acuñada por la filósofa
española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la
atención sobre el hecho de que solemos llamar xenofobia o racismo al
rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se
produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.
domingo, 16 de diciembre de 2018
las cosas estables
- Hice una vez un listado de las cosas estables, aquellas que no cambian con el tiempo, o si lo hacen, lo logran muy lentamente, en años. Vemos la lista:
- Las notas musicales
- Las letras del procesador o de la maquina de escribir
- El ajedrez
- Las ecuaciones matemáticas, la mayor parte
- Las reglas del fútbol
- Los signos de la taquigrafía
- Los gatillos de las armas
- Los cordones de los zapatos
- El borrador de los lápices
- Las cuchillas de afeitar
- El tamaño de las azadas
- El nudo de la corbata
- Los números romanos
- Las medias pantalón
- La argolla matrimonial
- Las pantuflas
jueves, 13 de diciembre de 2018
alguien robó mi gallina
Hemos hallado esta interesante y curiosa historia: Andrew Stefens y Karl Lift estaban en
el Golfo Pérsico a bordo de una lancha patrullera. El mar estaba caliente y
registraba 50,9 o más grados centígrados. Como la sed los tenía cercados, Andrew
baja en busca de agua helada y encuentra que se ha acabado. Como es de reglamento, reportan su posición para regresar a la base. En ese momento Andrew decide evocar un
recuerdo singular. Dice:
“Estábamos en entrenamiento en el Caribe y enseguida de la base naval un
campesino poseía un cultivo industrial de sandias. Debido a la sed, los
infantes de marina le coqueteaban a las sandias y por tanto deciden saquear parte del
cultivo. El campesino se da cuenta, no se queja pero toma medidas. A la semana siguiente los infantes repiten el saqueo y súbitamente aparecen 120 infantes muertos y, entre ellos,
un Almirante. Como es obvio, la Marina abre una investigación y encuentra un pesticida de carbamato llamado Furadan inyectado en las sandías. Todo el mundo guarda silencio. "No se
puede poner brava mi vecina porque se robó mi gallina", dijeron en el consejo
nacional de seguridad. Con este aforismo queda en claro, por ejemplo, que muchas veces un amigo deja de saludarnos e ignoramos por qué. Lo único que cabe pensar es que tiene un remordimiento gratuito y nada se puede hacer al respecto. El aforismo es la respuesta. Fin de la historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)